lunes, 2 de junio de 2014

Una condición.

—¿De verdad me estás diciendo esto? —ella no daba crédito de lo que escuchaba.
—Así es.
—Pero… ¿Por qué ahora?
—Porque este era el momento —él respondió rápido.
—Te equivocas, el momento fue hace un año atrás cuando no sentía nada por ti, no ahora en el que ya no puedo vivir sin ti.
—Pues tendrás que hacerlo —volvió a insistir.
—¿Y si no quiero? ¿Y si no quiero vivir sin ti? —lo desafió.
—Tienes que hacerlo. Te lo pido.
—¿Cómo esa vez que me pediste que estuviera siempre a tu lado? ¿Cómo esa vez que me pediste que jamás dejara de quererte? —ella sentía que sus lágrimas iban a salir.
—Así es, como esa vez en la cual me hiciste caso. Ahora volverás a hacerlo, pero lo que te pido es que te olvides de mí —pedía el chico.
—No. No quiero hacerlo.
—¿Por qué no? —preguntó frustrado.
—¡Maldita sea porque no puedo! ¿Es que acaso te cuesta mucho entender eso?
—Escúchame bien… tienes que olvidarte de mi ¿okay? Es la única opción que tienes así que tómala.
—Sólo hay una condición con la cual pueda tomar esa opción.
—¿Cua..?
   Él no tuvo tiempo de continuar. Ella se le acercó y posó sus labios en los de él y se fundieron en un beso. Un beso desesperado.
—Ves. No has cumplido con la condición que te di —respondió triunfante la chica.
—No me dijiste cual era.
—Que no me respondieras el beso.

Solos.

—¡Jajaja! Espera—le pidió el chico.
Cerró la puerta de su casa y de inmediato tomó a su chica por la 
cintura y ella amarró las piernas alrededor de él. La llevó 
besando hasta su pieza mientras ambos reían. Sentían una pasión en 
el interior de ellos imposible de apagar, nacía en lo más profundo 
y se expandía por todo el cuerpo provocándoles un calor agradable. 
La chica lo empujó a la cama y se sentó sobre él mientras delicadamente 
le sacaba la polera.
—Eres… —comenzó a decirle él.
—¿Linda? —inquirió ella— ¿Hermosa? ¿La mejor del mundo?
—Ajá —respondió— todo eso —tomó el rostro de ella y la besó con rabia.
Ella intentó esquivar el beso de manera juguetona, pero de verdad le quería 
decir algo.
—Siempre me dices que soy todo eso, dime algo que jamás me hayas 
dicho —lo retó.
La verdad es que él no tenía nada en la cabeza. Sólo podía pensar 
en lo hermosa que era aquella mujer, y en las ganas que tenía 
de sacarle esa polera y toda esa ropa.
—Eres… —su voz sonó ronca— excitante.
Ella le dio una sonrisa torcida y esta vez sí lo besó como nunca 
lo había hecho. Enredó sus dedos en el pelo de él para que no quedara milímetro 
entre ellos, mientras él la tomaba por las caderas y comenzaba a 
levantarle la polera. Ella tímidamente levantó los brazos y 
dejó caer su ropa al suelo. No quería admitirlo pero llegados 
a este punto estaba nerviosa. Jamás se habían dado el lujo de 
llegar tan lejos, pero ahora parecía que ninguno de ellos se podía
controlar. Por la cabeza del chico no dejaban de fluir los 
deseos que tenía sobre ella, la amaba con todo su corazón y dar 
este paso era algo importante. Él lo sabía. Sin darse cuenta, él 
chico la tomó rápido y la acostó en la cama, con ternura comenzó a 
besarle el cuello, y fue en ese momento donde ella sabía que esto 
no pararía, ya no podían detenerse.
—Espera —lo detuvo.
—¿Qué pasa, cariño? —La cara de su chico irradiaba preocupación— lo 
siento… creo que las cosas se nos escapa…
—¿No hay nadie en tu casa? —preguntó ansiosa.
—Eh… no, estamos solos —y entonces él se dio cuenta que en los ojos 
de la chica no había preocupación, sino deseo.
—Perfecto —respondió ella y se lanzó nuevamente a besar a su 
chico y ambos dejaron que las cosas fluyeran esta vez sin detenerse…

Reencuentro.



Fueron 20 días. Todavía recuerdo lo feliz que estaba de hacer ese viaje en familia, lo emocionada que estaba de ver a todos mis primos y abuelos que hace tanto tiempo no veía. Iba a ser sólo un viaje en el cual recordaríamos viejos tiempos y la nostalgia nos ahogaría. Pero jamás pensé encontrarte a ti. Cuando te presentaron parecía como si ya te hubiera conocido, y en verdad era así, pero teníamos cinco años y luego de doce años no era fácil recordarlo. Creo que todos rápidamente dedujeron lo que pasaría ¿no crees? Por qué las bromas entre nosotros iban y venían al antojo de ellos. Solíamos encontrarnos en el lago. Íbamos todos a bañarnos en él, y al atardecer volvíamos solo los dos. Solías molestarme con lo mala que era pescando, me regañabas por no hacerlo bien y luego volvías a pedirme perdón por lo que me habías dicho, pero la verdad es que yo no me enojaba cuando me lo decías, claro que no. ¿Es que no te dabas cuenta de que cada vez que me pedías perdón me besabas? Ajá, me aprovechaba de cada situación para volver a sentir tus labios en los míos. Pero hay un día que jamás se me olvidó. Está tan grabado en mi cabeza que podría contarte lo que pasó cada segundo. Ambos sabíamos que en tu casa no habría nadie, y que en la mía no se preocuparían si una noche no la pasaba con ellos. Tus ojos me lo decían todo. Sabía que estaba enamorada de ti y tú de mí por lo que esa noche me dejé llevar. Cuando el último día llegó la despedida fue lo peor, espera… no hubo despedida porque no fui capaz de despedirme de ti. Sabía que no podría por lo que preferí no hacerlo y los dos años siguientes te recordé como mi único amor de verano. Muchas veces me pregunté si pensabas tanto en mí como yo en ti y si la idea de volver a verme te volvía loco o no. La verdad es que moría por escribirte o llamarte, pero el miedo me inundaba y el rechazo no era algo que quería sentir. Y ahora, luego de tres años de ese verano, te tengo aquí frente a mí. Sólo a unos cinco pasos de distancia. En este pasillo lleno de gente puedo reconocer tus ojos, tu pelo y esa sonrisa que comienza formarse en tu rostro. Mi corazón comienza a experimentar latidos desenfrenados y en mi estómago una lluvia de mariposas se ha alojado. Das esos pasos que nos separan y te quedas observándome. Tantas veces me cuestioné si de verdad me quisiste, si seguías pensando en mí pero ahora lo veo claramente en tus ojos. Brillan como esa vez que nos conocimos y me gritan lo que siempre quise saber. Veo como levantas una mano y luego te siento acariciándome la mejilla. Y cuando decido soltar una palabra tú me interrumpes diciendo lo que siempre soñé:
—Al fin te vuelvo a encontrar, cariño. 

Estúpidos.






—¡Jess!

Levanto la vista para ver quien me llamaba. ¿Él? ¡Él! ¿Qué hace aquí? ¡Dios está aquí!
Intento hacerme espacio entre todos los demás estudiantes. ¿Por qué habrá venido? Logro llegar hasta dónde está e involuntariamente sonrió como sólo lo sé hacer cuando esta él.

—Hola —susurro.
—Hola —asiente con una sonrisa y se acerca para darme un beso en la mejilla.
—¿Qué te trae por aquí? —pregunto atontada.
—La verdad es que iba pasando y… Vengo a verte a ti, obvio.

¡Dios, viene a verme a mí! ¡A mí! ¡A nadie más que a mí! A esta niña de 17 años que de seguro puede ser menos importante que otras cosas. ¡Pero viene a verme a mí!

—¿De verdad? O sea… ¿no tenías que trabajar ahora? —lo miro detenidamente.
—Tenía —sonríe, mientras sube las mangas de su camisa— He pedido la tarde. A la hora que salgo nunca logro verte.
Me sonrojo y miro al suelo.
—¿Querías verme? —pregunto emocionada.
—Cada segundo.

Alex toma mi mano y comienza a caminar por las calles. “No tengo idea de lo que haremos así que veamos a donde llegamos”, es lo que ha dicho, así que hemos caminado unos minutos hablando y comentado lo de siempre. Sentir su mano en la mía era uno de los tantos pasos que él se había atrevido a dar conmigo. Sabía lo cuidadoso que era ante una muestra de cariño. Según Fernanda, él no quería asustarme, por eso se tomaba todo con demasiada calma. “Jessica, imagínalo desde su perspectiva: ¿qué pasaría si tienes casi 30 años y te enamoras de una adolescente?” Ella tenía razón. Para él también debe ser difícil esta situación pero… ¿Por qué no… porque no había mostrado… ningún indicio de querer besarme? ¿Es que no quería llegar más allá?

—Toma —me tendió el helado.

Caminamos un poco más hasta llegar a una plaza. Decidimos tomar asiento en una de las bancas que había allí.

—Has estado un poco callada —comenta Alex.
—¿De verdad? —Digo sin mirarlo— No  me he dado cuenta…
De repente siento como su mano se posa en mi mentón y me hace girar para verlo, provocando que un gran estremecimiento recorra mi cuerpo.
—¿Qué es lo que pasa? —mira mi rostro detenidamente.
—Nada —digo nerviosa— No pasa nada.
Sigue observándome. ¿Qué es lo que estará pensando? ¿Qué me he vuelto loca? Pues la verdad es que sí.
—Jess…
—No pasa nada —insisto y alejo mi rostro de su mano.
¿Es que no logra verlo en mis ojos? ¿No se ven obvias las ganas que tengo de…? Uh. Ya iban siendo un par de semanas en que estaba claro que no éramos solos amigos. ¿O sí? ¡No! O si no, no nos veríamos tan seguido, no hablaríamos por teléfono, no… ¿Entonces? 

—Alex… —comienzo lentamente, pero sin girarme a él aún.
—Dime, cariño.
¿Cariño? ¡No podíamos ser sólo amigos si me llamaba así! Dios, estoy echa un lío.
—Tú… a ti te… —tartamudeo. 
—¿Qué es lo que pasa, Jess? Me tienes preocupado.
Ahora sí lo miro y veo que es verdad lo que dice. Está preocupado. Sus ojos se fijan en los míos intentando adivinar lo que pasa.

Callo nuevamente. Sigo observando su rostro. Mi corazón comienza a latir más de prisa ante lo que quiero hacer. ¿Y si me arriesgo? ¿Pierdo algo? Sí y no. Pero es que… Alex sigue mirándome sin entender lo que pasa. ¿Pierdo algo? Las cosas están claras: amigos no somos. ¿Pierdo algo? Tampoco somos novios. ¿Pierdo algo? Creo que nada. Corto la mínima distancia que hay entre nuestros cuerpos. Mi corazón se podría escuchar a cuadras de aquí. Okay, si pierdo algo por lo menos habré hecho lo que quería. Sin que se lo espere, corto la distancia y junto mis labios con los suyos. A continuación siento como si dentro de mí hubieran soltado una jaula de pájaros que ahora comienzan a revolotear adentro. Era mucho mejor de lo que me imaginaba. Pero hay que parar. Me alejo antes de los tres segundos. Y sí, la sorpresa está en su rostro. ¿Qué he hecho?

—Y-yo-o… —comienzo a tartamudear— Lo siento.

Tomo mi mochila y me levanto presa del pánico. ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho? ¿Cómo se me ha ocurrió besarlo? ¡Dios! Unas ganas de llorar me entrar, pero no alcanzo.

—¡Espera!

Alex se aparece al frente de mí impidiendo el camino.
Ahora sí que el miedo de mirarlo es aún mayor. Quiero salir corriendo de este lugar.

—Jess… tú…
Sin esperarlo una lágrima se me escapa. Mierda.
—¿Estas llorando? —nuevamente ese tono de preocupación en su voz.
Rápidamente es él quien limpia la lágrima de mi rostro.
—¿Por qué lloras?
—Porque soy una estúpida adolescente desequilibrada emocionalmente —sonrió.
Su expresión no parece dura. Si no cálida. No parece enojado. Si no contento. ¿Qué es lo que piensa?
—Alex  yo…
—Espera —me detiene— ¿puedo hacer algo antes?
—Eh… supongo —respondo sin entender.

Hasta que nuevamente tengo sus labios en los míos. ¡Me está besando! ¡A mí! Alzo mis brazos a su cuello como todas las veces en las que soñé con este beso. El sabor de sus labios es definitivamente el mejor de los dulces… ¿Por qué había demorado tanto en esto? Lentamente, después de varios segundos, nos separamos y sonreímos.

—No tienes ni idea cuanto ansiaba este  beso —admite.
—¡¿Entonces  por qué te demoraste tanto en dármelo!? —exijo.
Alex suelta una carcajada.
—Porque… soy un estúpido adulto que no se atreve a nada —sonríe.
—En algo concordamos: ambos somos estúpidos.
—Estúpidos enamorados. 

viernes, 11 de enero de 2013

GELOOOOU'


UH. 
Bueno, seré corta y precisa ;)
Este blog... la verdad ni idea de porque sigue aquí D: Y creo que también lo hice en un arranque de aburrimiento, porque prácticamente  no he escrito NADA en meses. 
¿Que haré?
Lo cerraré. Oh si. Así no estorbo más en sus listas de blogs ni nada de eso. Lo más probable es que siga escribiendo one-shoots. 
Gracias a todas que llegaron aquí, porque mi idea tampoco era difundirlo a costa de la novela, ye encontré con que varias de allá llegaron a leerme por aquí :3
Gracias por sus lindas palabras *-* y por ese apoyo INCONDICIONAL que me han dado aquí y en los otros blogs.

Como dije, puede que siga escribiendo cosas así, pero esos irán a parar en mi otro blog.


Y si tienes tiempo y aburrimiento lee la novela ----> Amor Furtivo



MUCHAS GRACIAS A TODAS USTEDES 
POR ABSOLUTAMENTE TODOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Flash.




Flash. Cámara. Gritos. Flash.
Ella camina por la alfombra roja, sonriéndoles a los fotógrafos. ¿Qué es lo que piensa? Ni ella misma lo sabe. No se está preocupando si se ve bien o si su vestido se luce, no, ella no es de esas. Debe estar rezando para que acabe esa maldita alfombra y poder calzarse sus zapatillas.
Sigue sonriendo. Posa para las cámaras. Se acerca el momento de las preguntas. ¿Lo obvio? Preguntas acerca de su novio. Sonríe. Omite respuesta. Siguiente pregunta.
¿Su novio? Puede que esté ahí mismo, o puede que al otro lado del mundo. No responde acerca de él porque es su vida privada ¿no? No necesita contar que hace poco lo vio. Que salieron juntos logrando pasar desapercibidos. No necesita contar lo tan enamorada que se encuentra… al fin y al cabo ellos lo saben todo. O casi.
Sigue adelante. Más preguntas, más sonrisas. Se da por terminada la alfombra roja. Últimas fotos. Flash. Y ella decide salir de ahí. Suele agobiarse un poco con la prensa ¿quién no? Sube a su auto y respira más relajada. Lo primero que hace es sacarse los tacos. “¡Dios, que dolor de pies!”  Vuelve a suspirar y se recuesta en la silla hasta llegar a su nuevo destino.
Le da las gracias al chofer, se baja y entra a su casa. Una luz encendida. Una persona adentro. Sube las escaleras del porche, abre la puerta y se encuentra con la mejor compañía que pudo tener.
—Hola, amor.
Su novio se acerca y la besa en los labios. Ella suelta los tacones y enlaza sus dedos a los cabellos de su chico.
¿Su novio? Habían preguntado los paparazzi. Aquel chico que le causo agrado desde la primera vez que lo vio, con quien pasó horas riendo y pasando un buen rato. Con quien salió a escondidas de vez en cuando, corriendo del acoso de la prensa. Pero siempre juntos. De la mano. Aquel chico de lindos ojos que la hipnotizaban sin necesidad de un péndulo. Aquel chico, su chico, que aunque le dieran toda la fama que ha soñado, ella nunca cambiaría.
Flash. Foto. Paparazzi. Portada. Escándalo.
Sabía que de eso no escaparía, que la continuarían siguiendo fuera donde fuera. Ella había aprendido que ahora un flash, era parte de su vida.


Hi guapas! :)
Emms.. okay, está algo inspirado en Kristen Stewart... okay, puede que sea fan de Robsten  jeje :$
¿Se  imaginan viviendo una vida así? Con tanta gente pendiente de lo que haces y lo que no .-. No sé si yo podría... ¿Y el amor? Creo que debe ser lo más difícil de ser famosa /: 
Espero que les  haya gustado, un beso! :)

PD: Había subido uno antes, pero al parecer nadie lo leyó :c
Aquí el link ---> 20 de Enero

lunes, 1 de octubre de 2012

20 de Enero.






Amigos, fiesta, noche.
Así fue como ella lo conoció. Jamás se habían visto, ni siquiera sabían sus nombres, pero esa noche lograron encontrarse. La chispa fue inmediata. Tantas risas, tantas miradas, sólo podían significar amor a primera vista. La primera cita. Ambos nerviosos, pero ninguno sin admitirlo. ¿Qué decir? ¿Qué hacer? Ambos preguntándose lo mismo. La despedida de esa noche llegaba. El momento era ese, ambos lo sabían. En la puerta de su casa, justo cuando ella iba a entrar con la pena de que no hubiera pasado, él la detuvo y la giró para darle el beso.
¿Novios? Claro que sí. Ambos sabían que esto era de verdad, que el sentimiento que habían logrado sentir no era cualquiera, sino que era uno llamado amor. Besos, abrazos, secretos, caricias todo lo que ambos habían soñado. Pero como cualquier sueño, todo termina.
Él tiene que salir de la ciudad. Ella no puede ir con él. ¿Es el fin? Ninguno de los dos puede creerlo. Nadie quiere resignarse a la idea de que no volverán a verse. ¿Y todo lo que construyeron? No. Ellos saben que esto no funcionaría. Es un adiós. O con esperanzas, un hasta luego.
Tristeza, lágrimas, vacío. Un mes sin él y ella ya no puede más. Tiene que hacer algo, él es el amor de su vida. Lo sabe. Está segura. Y ya tiene decidido lo que va a hacer: empacar sus cosas e ir a buscarlo. Muchas veces la vida ya le había quitado gente especial, pero en este caso ella no se quedaría cruzada de brazos.
Recuerdos asaltan su mente en el viaje. Lleva en su maleta todas las memorias de ellos, y todas las esperanzas de que esto funcione. Nervios, angustia. Él sabe que ella llegará. Pero ella no sabe lo que el sentirá ahora. Es arriesgado, una locura, pero es por amor.
Llega a su destino. El corazón la acompaña con latidos desenfrenados. Salé del vagón, observa a la gente. No lo encuentra. ¿Y si no vino? A lo mejor era la forma más fácil de decirle que no quería volver con ella. El miedo la embarga, hasta que ve sus ojos. Está ahí, a metros de ella, pero con sólo verlo sabe que lo de ellos continuará para el resto de sus vidas, porque aquel 20 de enero sus vidas volvieron a continuar. 

"En el momento que vi tu mirada buscando mi cara, 
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren, 
me pregunté que sería sin ti el resto de  mi vida, y 
desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer..." 






miércoles, 29 de agosto de 2012

Para qué vuelves?





Intenté no derramar lágrimas por ti. Dejé a un lado todas las canciones que me recordaran a ti. Eliminé todas las conversaciones de ti. Borré todos los mensajes que tenía de ti. ¿No crees que ya hice hecho mucho por ti? Debería seguir con mi vida, con la frente en alto como me han enseñado, pero… ¿Para qué me lo pones más difícil? ¿Para qué vuelves?

Sonreía ante todos, pero lloraba al dar la espalda. Evitaba tu mirada, pero te observaba a la distancia. Hacía oídos sordos a tu nombre, mientras en la noche tu  nombre era lo único que resonaba. ¿Para qué vuelves? ¿Es que acaso no te quedó claro lo de “no quiero volver a verte nunca más”? Porque sigo pensando lo mismo.

Admito que lo que viví junto a ti fue, es y será inolvidable, eso no lo voy a negar. Admito también que contigo sentí cosas que no había sentido antes, pero también admito que lo que tú hiciste conmigo no se le hace a nadie. ¿Para qué vueles?

Al darte mi rechazo, no causó lo que yo hubiera deseado: alguna disculpa inmediata, un ruego de tu parte para que no te dejara, una segunda oportunidad que pidieras, pero no lo hiciste… Dios, no lo hiciste. Mi corazón se rompió en mil pedazos, desde ese momento que lo estoy pegando pedazo a pedazo, y tu vienes aquí a darle otro golpe. ¿Para qué vuelves?

¿Para qué vueles si tienes a la otra que te está esperando? ¿Para qué vueles si conmigo tendrás todos los problemas que me escupiste en la cara? ¿Para qué vuelves si yo no te di todo lo que pedías? ¿Para qué vueles si conmigo no fue lo que querías? Sí es porque me amas, mejor date la vuelta que porque contigo yo ya no quiero nada.


Hi ladies' :)
¿Como están? Espero que bien...
Quiero darles las gracias por todo el apoyo inmenso que me dieron. Les juró que cada palabra, cada abrazo que me mandaron me llegó. Lo sentí, y de verdad... gracias. Creo que no tengo otra palabra para decirles, sólo infinitas gracias. 
La pena sigue, pero la vida también :/ :)

Aprovecho de darle la bienvenida a este blog a Joana
"Linda *-* La verdad es que se me había pasado por alto darte la bienvenida al blog .-.lo siento. Pero bueno, muchísimas gracias por estar aquí, por comentar y por tu apoyo. Este one-shoot fue algo triste pero va dedicado para ti :3"

Les mando un abrazo así muy muy muuuuy grande 
Nos estamos viendo... 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Nueva vida.




Como puñal filoso y cortante llega la noticia directo a su corazón. 
Eso tiene que ser mentira, tiene que haber escuchado mal. Vuelve a preguntar que le dijeron, pero no, había oído bien. 
Ha fallecido. No. No. No. Más no.
Siente que no puede estar viviendo eso. Tiene que alguien llegar a despertarla y decirle que todo ha sido una pesadilla, pero no hay nadie que lo haga.
La llegada a su casa fue horrible, aguantar ese nudo en la garganta, esas ganas de llorar para que sus hermanos no se enteren de lo que pasa. Uf. Morderse el labio, mirar al cielo y tragar. Esa era la técnica. Si se hubieran demorado un poco más, ella ya tendría el labio roto de tanto mordérselo
Llegó a su casa y al ver a su mamá corrió a abrazarla. Y ahí fue cuando la verdad se escucho clara y fuerte: la abuela falleció.
¿Que es más triste que la confirmación de la noticia? Ver a tu hermana de seis años llorando desconsoladamente.
Se le parte  el corazón ver a la pequeña de esa forma.
No demoran más, porque es momento de partir y salir. Se encuentran con sus tías, quién en lágrimas piden un abrazo, y se encuentran con el ataúd. Un segundo puñal llega al corazón. Se aleja rápidamente de ahí y va a abrazar a alguien. 
Minutos, horas se pasan hablando y recibiendo a gente que quería su abuela. A ella no le aburre ni le molesta que tanta gente la abrace y le de fuerzas, porque sabe que toda esa gente quería a su abuela, y eso era hermoso.
Una pequeña ceremonia empieza, y con eso trae de nuevo las lágrimas. ¿Como una niña de seis añitos puede llorar tanto? Un tercer puñar llega, pero este logra clavar todo los corazones de la sala.

—Son sus nietos —se escucha a lo lejos. 

Un dolor que podría llegar a partirla se le aloja en su pecho. Jamás había sentido semejante dolor. Es que duele... y mucho. Demasiado. Ay.
Suspira, mira al cielo, las lágrimas caen en cascada por su rosotro y se prepara porque sabe que este es el primer día para comenzar a vivir una nueva vida acompañada de una pena que nunca se pasará...



Q.E.P.D Abuelita   

sábado, 4 de agosto de 2012

Buzón de voz.




Aquí  estoy nuevamente al teléfono. ¿Es que acaso no quieres que esto vuelva a  funcionar? Sé que las cosas no son las mismas, sé que es difícil recordar lo que en  un tiempo fuimos, pero es que… ¿de verdad no quieres volver a ser esa pareja a la cual todos envidiaban? ¿Por qué no quieres intentarlo? Me dices que una y otra vez que es tarde, pero yo no lo creo. “Nunca es tarde” ¿No es eso lo que siempre me decías? La verdad es que no lo entiendo. ¿Qué hicimos mal? Explícame porque yo todavía no lo sé. Todavía no puedo dejar de recordar esos momentos en los cuales la palabra amor tenía de significado tu nombre, en dónde el beso era la representación y la frase “te amo” era el ejemplo.
Nunca fui uno de los que creí en los finales felices, mi historia no  me dejaba creer en ellos. Pero cuanto te conocí lo creí posible. ¿Porque quieres romper esa ilusión? Cariño, ¿Por qué vamos a terminar con todo esto? ¿Cuál es la maldita razón?
Creo que no puedo aceptar que le estés dando la espalda a esto. No puedo. ¡Es que no quiero que esto acabe! No quiero, no quiero, no quiero… Te he pedido que hablemos, pero pareces no escucharme. Te he pedido alguna palabra, pero me sonríes como si nada pasara… ¿es que para ti no está pasando nada?
Eres tú la que está apagando la luz. Eres tú la que está dejando que todo esto llegue a su fin. ¿De verdad quieres que esto termine? ¿Entonces porque no me lo dices? No te preocupes si estaré bien, porque aunque quiera no lo estaré.
Aquí estoy nuevamente al teléfono, gastándome todo el cambio en ti. Aquí estoy nuevamente intentando buscarle una solución a lo nuestro, pero de nuevo no te encuentro. Otra vez el que me responde es tu buzón de voz…


Where have the times gone,
Baby it's all wrong, where are the plans we made for two?


Hola bonitas :) 
Se que llevaba un tiempo sin publicar, pero no me dedico a escribir siempre cosas así. Muchos de ellos nacen cuando no estoy haciendo nada xD son espontáneos. Ni tampoco el propósito de este blog era una publicación continúa, sino que tener un lugar en donde pudieran ser leídos y no dejados en una carpeta del computador ¬¬ jaja!

Quiero darle la bienvenida a una hermosa a este blog: Don't go away

Bonita! :) Ni te imaginas mi cara de sorprendida cuando te vi aquí .__. jajaja! Pues como te dije este blog jamás los he nombrado y ya te di la razón de porque ;) Pero es muy lindo que tú hayas llegado  :D Te tengo un cariño enorme y ver que comentaste todas las entradas me dejo al borde de las lágrimas :') jajaja! Eres todo un amor conmigo, muchas gracias por el apoyo que me das ahora aquí y espero que te vayan gustando los siguientes 

lunes, 2 de julio de 2012

Su chico.



Ella lo observaba desde ese rincón de la sala. Intentaba concentrarse en la clase, pero le era imposible con ese chico presente. A su cabeza llegan los recuerdos del día que se conocieron… << Ella estaba entusiasmada comiéndose un dulce que casi la ahogaba. Intentó pedir ayuda, pero nadie parecía ver lo que le pasaba excepto él >>. Ahora que pasaron los años era cómic recordarlo… ese chico le había salvado la vida. Cristina no lograba apartar la vista de él. ¿Cómo podía quererlo tanto? Sus lágrimas amenazaban con salir, pero ella rápidamente levantó la vista y comenzó a respirar profundamente. Otro recuerdo la asaltó. << Estaban los dos junto con todos sus amigos. Él había acabado de confesar que la encontraba guapa. Eso la hizo sonreír. ¿Cuántas veces soñó con eso? >> Pero sabía que era lo de menos. Que la encontrara guapa no significaba nada. Volvió a suspirar. El timbré de salida los alegró a todos, excepto a ella. El chico fue uno de los primeros en salir, pero Cristina esperó a que todos se fueran. No quería ver lo que le esperaba. De sólo imaginarse la escena le daban ganas de escapar de ese lugar y no volver a aparecer. Tomó con fuerzas sus cosas. Y al salir de la sala lo vio. La expresión de él parecía demostrar que de verdad se emocionaba de verla. La saludó con la mano, para luego volverse hacia su novia. Bam. Parecía que un balazo la atravesaba por el pecho. Rápidamente se alejó de ahí y no quiso volver a ver la imagen de él besándose con la chica. ¿Por qué no puedo fijarse en otra persona? Cualquier otro chico hubiera provocado menos sufrimiento. Escapó rápidamente de ese lugar, con la imagen de su chico besando a su mejor amiga grabada en la mente.

Hola, hola a mis poquitas lectoras :)
Lamento haber demorado tanto >< creo que ahora si tendré más tiempo de publicar algo más seguido.

Estrellita 13 ¡Bienvenida linda! :)  Gracias por haber dedicado parte de tu tiempo a leer lo que escribo *-* es muy lindo de tu parte. Y respondiendo a tu pregunta: no es una novela,  ni pensamientos en si xD cada publicación es un relato diferente, distintas historias que terminan y empiezan en esas frases ;) 

Victoria ¿Que puedo decir de ti guapa? :') Gracias y más gracias por estar siempre presente tanto en este blog como en el otro *-* te tengo mucho cariño...

jueves, 17 de mayo de 2012

Corre.



Siempre tu misma respuesta. Siempre tu misma expresión. Siempre el mismo abrazo tan frío que de a poco comienzo a sospechar. Te quiero preguntar lo que pasa, pero me interrumpes como todas las veces intentando esquivar el tema, crees tener siempre la razón. Siempre las mismas respuestas, siempre el mismo discurso ¿sabes qué? Creo que ya me lo aprendí.
Si no quieres continuar con esto, dímelo, dime toda la verdad, pero no esperes a que derrame una lágrima por ti porque ya lo hice muchas veces. Corre de todo esto, escápate como siempre lo has hecho y no vuelvas a mirar hacia atrás porque lo que hiciste, hecho ya está.
Por cuantas veces ya pasamos lo mismo, y todos esos momentos yo fui la que te siguió, la que te buscó, la que te insistió pero ya no. Te di todo lo que podía, todo lo que tenía, pero al parecer no fue lo suficiente para ti. Con tus mismas escusas que ya aprendí, me aburrí.
Sigue adelante como siempre quisiste, como siempre soñaste, pero sin mi porque ya no puedo más. Vete de una vez, porque con esto ya no puedo seguir. Corre y no mires hacía atrás porque no valdrá la pena.
Tú, con los mismos trucos que en un momento me cautivaron, pero que ahora ya me aprendí y que ya no soporto, corre de aquí porque siempre fuiste el primero que quiso escapar.
Después de tantas despedidas que me diste, después de tantas veces que te seguí ya no lo haré porque ya estará de más, esta vez no te seguiré… 


"Así que corre como siempre que no iré detrás, lo has hecho y la verdad me da igual..."


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Mi foto
Chile
Adolescente con muchos sueños en camino a cumplirlos. Soñadora empedernida que intenta vivir la realidad...